miércoles, 31 de agosto de 2011

Eficaz herramienta de rehabilitación

Pilates Terapéutico


La técnica Pilates que suele practicarse en la mayoría de los gimnasios fitness tiene muy poca relación con el denominado Pilates terapéutico o de rehabilitación, el cual se utiliza en la mayoría de las patologías músculo esqueléticas, como el lumbago, tendinitis, hernias a la columna vertebral, lesiones de hombros, rodillas y caderas y también en algunos problemas de tipo neurológico, como la rehabilitación después de un accidente vascular.

El Pilates como ejercicio para mantener el cuerpo en forma se ha transformado en un fenómeno mundial. Partió como moda entre las estrellas de Hollywood, y hoy está muy en boga en Chile.

Lo que se debe tener claro es que el que suele practicarse en la mayoría de los gimnasios fitness, tiene muy poca relación con el denominado Pilates terapéutico o de rehabilitación.

El Dr. Enrique Bertossi, médico familiar y director médico de la clínica Bersant, quien junto a un equipo de fisiatras y kinesiólogos, ha sido uno de los especialistas que ha participado activamente en el desarrollo y fomento de la rehabilitación basada en Pilates en nuestro país. Por tanto es él quien en esta oportunidad aclara las diferencias entre el Pilates común y el de “rehabilitación”.

La técnica Pilates fue concebida hace más de cien años por el preparador físico, boxeador y gimnasta, Joseph Pilates quien estuvo prisionero durante la Primera Guerra Mundial. Y las primeras experiencias rehabilitadoras las realizó durante el transcurso del conflicto, tomando al hombre como un ser holístico, integral, y no sólo como acondicionamiento físico.

El Pilates que se realiza en los gimnasios, comenzó a conocerse alrededor de los años ’70 y es practicado en varias partes del mundo en gimnasios o centros de ejercicio por diversos personajes públicos y gente del mundo artístico para mantener una buena figura. Se trata de una técnica basada en varios principios que permite en forma controlada y programada, optimizar el cuerpo para que éste desarrolle una musculatura equilibrada y armónica.

Para practicar Pilates, se utilizan diversos elementos que van desde una simple colchoneta o un aro metálico o de otros materiales, balones y barriles de madera, hasta sillas con piezas móviles y resortes. Además se utilizan instrumentos más complejos como el famoso reformer, implemento dotado de un carro móvil que se desplaza sobre rieles y que debe desplazar el peso del cuerpo contra ciertas resistencias de resortes.
 

Rehabilitación basada en pilates



A juicio del Dr. Bertossi, para utilizar Pilates como rehabilitación, es necesario que lo hagan profesionales del área, tales como, médicos y kinesiólogos. “Un profesor de Educación física, un bailarín o una instructora de danza, pueden ser muy buenos instructores de Pilates, pero no tienen ni la preparación ni los conocimientos para poder identificar oportunamente una enfermedad y poder orientar adecuadamente las intervenciones necesarias para resolver o rehabilitar esa enfermedad”, señala el especialista.

Según explica, el Pilates como herramienta de rehabilitación se puede utilizar en la mayoría de las patologías músculo esqueléticas, como lumbago, tendinitis, hernias a la columna vertebral, lesiones de hombros, rodillas y caderas y también en algunos problemas de tipo neurológico, como la rehabilitación después de un accidente vascular, por ejemplo. “En general, todo lo que es rehabilitación física por enfermedades que comprometan el sistema locomotor, ya sea de origen muscular, esquelético o neurológico”, asegura Bertossi.

El especialista es enfático en señalar que el Pilates en sí, no es el que ayuda a paliar estos problemas, sino que son los profesionales idóneos que utilizan esta práctica como herramienta con un criterio rehabilitador.

Por eso es que recomienda que las personas que tienen algunos de estos problemas no acudan a un gimnasio para hacer Pilates, ya que en ese lugar el instructor debe hacer clases a muchas personas, sin la posibilidad de supervisar a cada alumno en forma particular.

“Las clases de Pilates que se imparten en un gimnasio no tienen ninguna orientación hacia la rehabilitación. La persona debe estar consciente de esto, y debe acudir a un lugar donde exista la supervisión de un médico, y que el ejercicio rehabilitador sea orientado por un kinesiólogo que es el profesional que se dedica a esta área” enfatiza Bertossi.

Previene, mantiene y recupera la salud



En un establecimiento de salud se debe trabajar con médicos fisiatras y/o traumatólogos, cuya especialidad es la rehabilitación física. Los doctores evalúan al paciente e indican el tipo de terapia que necesita.

En estos tratamientos, Pilates es complementario con otras técnicas como la terapia manual, osteopática y técnicas de fisioterapias, de relajación y masoterapia.

En las clínicas especializadas, los ejercicios deben ser controlados con atención personalizada y cuando se trata de rehabilitación, las sesiones son individuales y asistidas por un kinesiólogo de acuerdo al diagnóstico e indicación médica, y con la implementación de equipos necesarios a cargo de un profesional de Educación Física, el que se preocupa de la post rehabilitación.

“En este tipo de técnica se entrena la conciencia corporal a través de concentración en las sensaciones que provoca la correcta ejecución de movimientos (Conciencia Propioceptiva), y se desarrolla el control de la postura y los movimientos corporales (Control Motor). Con estas terapias se busca la prevención, mantención e incluso la recuperación del estado de salud en personas pertenecientes a grupos de riesgo como embarazadas y adultos mayores, así como en las portadoras de enfermedades no invalidantes de los sistemas músculo-esqueléticos, nervioso, cardiovascular, digestivo, tales como reumáticos, hipertensos y obesos, entre otros. Al final, el paciente adquiere e incorpora al repertorio inconsciente, patrones de movimiento y posturas más eficientes y sanas para las actividades de la vida cotidiana”, asegura el profesional.

domingo, 28 de agosto de 2011

PILATES Y LOS ESTADOS DE ANIMO





El Metodo Pilates mejora tu estado de ánimo porque pone en circulación en tu cuerpo endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. Estas sustancias actúan directamente sobre el cerebro produciendo una sensación de bienestar y relajación inmediata.
Al disfrutar de actividades placenteras el cerebro segrega endorfinas. Estas son analgésicas, mejoran las defensas orgánicas ante las enfermedades, disparan salud y vitalidad. Son uno de los mejores antídotos naturales para el estrés, la ansiedad, el cansancio, la tristeza, la degeneración celular y las infecciones.
Así mismo aumentan el bienestar y alivian el dolor. A pesar de que los estudios científicos se muestran cautelosos para brindar una explicación, desde hace tiempo se sabe que cuando se realizan actividades físicas fuertes el cerebro produce una gran cantidad de endorfinas.

La principal acción de las endorfinas es bloquear los detectores del dolor en el cerebro. A veces tienen efectos más potentes que los opiáceos que incluyen a la morfina, la heroína y la codeína. Sin embargo, las endorfinas no tienen los efectos secundarios que acarrean las drogas al sistema nervioso.

Se producen endorfinas con la risa y con la estimulación de los sentidos: vista, olfato, tacto, oído y gusto. Así mismo las produce el estar atento. Para disfrutar algo plenamente tu atención no debe estar dividida o dispersa, sino concentrada en el "aquí y ahora". La concentración en el Metodo Pilates es fundamental para la correcta realización de los ejercicios y para sacar el mayor beneficio de ellos.

Es sabido que el estrés y la ansiedad llevan patrones de reacciones físicas caracterizados por tensión muscular, respiración rápida y superficial. El Metodo Pilates regula la ansiedad y relaja los músculos tensos. En el Metodo Pilates se hacen respiraciones profundas y completas. Uno de los principales beneficios que disfrutan quienes practican El Metodo Pilates es el bienestar.

EL METODO PILATES PARA LA CORRECCION DE PROBLEMAS DE ESCOLIOSIS


El Metodo Pilates es de gran ayuda para mejorar la alineación del tronco, mediante la concientización del alumno.
Es misión del instructor de pilates es liderar al alumno para que comience a conocer su propio cuerpo y empiece a habitarlo. Tenga control sobre cada movimiento efectuado y aprenda a contraer cada músculo indicado, sin implicar a otros músculos innecesarios (contracturarse).

En el metodo pilates para corregir problemas de escoliosis se debe trabajar para reequilibrar el cuerpo y colaborar en la desaparición de contracturas y molestias, generadas por una mala postura. El trabajo propuesto desde el Planeta Pilates mediante ejercicios de estabilización, estiramiento y fortalecimiento muscular de la columna vertebral, es la mejor prevención para evitar determinados tipos de escoliosis.

Es fundamental que cada rutina de ejercicios pilates sea adaptada a cada caso particular, por tal motivo jamás va a ser aconsejable las clases grupales de reformer para personas con escoliosis, en las cuales todo el grupo hace los mismos ejercicios pilates al mismo tiempo (que es lo que lamentablemente ocurre en el 90% de los estudios de Pilates en nuestro país). Hay que adaptar la rutina a las condiciones físicas de cada persona y no a la inversa.

Siempre en caso de patologías es imprescindible la interconsulta y autorización del profesional que trata al paciente y recomendamos las clases individuales.


 
 
 

domingo, 14 de agosto de 2011

Bailar aumenta la rapidez mental y la autoestima
SANTIAGO, Chile.- Mover el cuerpo a un determinado ritmo es parte del ser humano, dicen los especialistas. Todo comenzó con los primeros intentos de comunicación del hombre cuando aún no había lenguaje, pero luego se convirtió en parte de la cultura y, por sobre todo, en una forma de pasarlo bien.
El Centro de Psicología del Baile de la Universidad de Hertfordshire descubrió que el baile no sólo mejora el ánimo, sino que también ayuda a la autoestima, a la búsqueda de pareja e, incluso, a mejorar la vida de quienes tienen Parkinson.
"Bailar es fundamentalmente instintivo", dice Peter Lovatt. Bailarín profesional y psicólogo, este inglés decidió unir ambas pasiones para estudiar los efectos de la danza en el cerebro. Lo que ha encontrado es de lo más variado.
"En sociedades como la inglesa y otras europeas, en general, la gente baila más cuando está buscando pareja -dice-. Esto es evidente con la gente joven, pero también se ve un alza cuando se está en la edad promedio del primer divorcio. En el Reino Unido, hay muchas discos para «mayores de 30» o clubes de salsa que son muy populares entre hombres y mujeres por igual."
Pero el estado civil no es lo único que puede revelar las destrezas rítmicas. Un estudio hecho en discotecas descubrió que los hombres son más atractivos al bailar cuando tienen altos niveles de testosterona, mientras que las mujeres lo son cuando están en la etapa fértil de su ciclo.
"Las mujeres fértiles mueven pronunciadamente las caderas y casi no agitan otras partes del cuerpo -explica el psicólogo-. Pusimos detectores de movimiento oculares a los observadores masculinos y su vista se centraba en las caderas, foco que consideraron atractivo. Pero si estaban frente a una mujer que meneaba todo su cuerpo por igual, la vista de ellos se dispersaba provocando la pérdida del interés en ellas."
Lovatt también quiso saber qué pasa con la autoestima y el desempeño del bailarín. Luego de encuestar a casi 14.000 personas, concluyó que las mujeres se sienten más seguras al bailar que los hombres, pero que ambos tienen altibajos de confianza.
Ellas bailan sin temor desde la preadolescencia hasta los 16 -momento en el que aparece el temor al ridículo-, y al entrar en la veintena recobran la confianza, descubrió Lovatt. En cambio, los hombres entran en confianza lentamente y en forma sostenida hasta que pasan los 30, momento en que la pista de baile los vuelve a intimidar. Sólo a mediados de los 50 ellas vuelven a confiar en su baile, mientras que ellos lo logran pasados los 60.
Pero el baile no sólo cambia las percepciones internas y externas, también tiene consecuencias en las acciones. "Moverse al ritmo de la música tiene efectos tanto psicológicos como fisiológicos. Entre estos últimos están la producción de hormonas y cambios en el ritmo cardíaco, presión sanguínea y el tono muscular."
Incluso, agrega Lovatt, agiliza la mente. Tras seguir una rutina de pasos dada -como la coreografía de "Macarena"-, aumenta significativamente la velocidad con que el bailarín resuelve multiplicaciones simples. Pero si esa misma persona pasa 15 minutos bailando con pasos improvisados, su capacidad mental mejorará para resolver problemas con más de una respuesta correcta.
La conclusión, dice, es que bailar sirve para el cuerpo y para la mente. ¿Tiene miedo al ridículo? No lo tenga, se trata de "dejar los complejos, relajarse y ser libre".
EL TANGO Y EL PARKINSON
Estudios recientes han comprobado que personas con Parkinson que han tomado clases de tango recuperan visiblemente la estabilidad al caminar y mejoran su movilidad. En el Centro de Psicología del Baile quieren evaluar si bailar puede retardar el inicio de esa y otras enfermedades degenerativas..