Eficaz herramienta de rehabilitación
Pilates Terapéutico
La técnica Pilates que suele practicarse en la mayoría de los gimnasios fitness tiene muy poca relación con el denominado Pilates terapéutico o de rehabilitación, el cual se utiliza en la mayoría de las patologías músculo esqueléticas, como el lumbago, tendinitis, hernias a la columna vertebral, lesiones de hombros, rodillas y caderas y también en algunos problemas de tipo neurológico, como la rehabilitación después de un accidente vascular.
Lo que se debe tener claro es que el que suele practicarse en la mayoría de los gimnasios fitness, tiene muy poca relación con el denominado Pilates terapéutico o de rehabilitación.
El Dr. Enrique Bertossi, médico familiar y director médico de la clínica Bersant, quien junto a un equipo de fisiatras y kinesiólogos, ha sido uno de los especialistas que ha participado activamente en el desarrollo y fomento de la rehabilitación basada en Pilates en nuestro país. Por tanto es él quien en esta oportunidad aclara las diferencias entre el Pilates común y el de “rehabilitación”.
La técnica Pilates fue concebida hace más de cien años por el preparador físico, boxeador y gimnasta, Joseph Pilates quien estuvo prisionero durante la Primera Guerra Mundial. Y las primeras experiencias rehabilitadoras las realizó durante el transcurso del conflicto, tomando al hombre como un ser holístico, integral, y no sólo como acondicionamiento físico.
El Pilates que se realiza en los gimnasios, comenzó a conocerse alrededor de los años ’70 y es practicado en varias partes del mundo en gimnasios o centros de ejercicio por diversos personajes públicos y gente del mundo artístico para mantener una buena figura. Se trata de una técnica basada en varios principios que permite en forma controlada y programada, optimizar el cuerpo para que éste desarrolle una musculatura equilibrada y armónica.
Para practicar Pilates, se utilizan diversos elementos que van desde una simple colchoneta o un aro metálico o de otros materiales, balones y barriles de madera, hasta sillas con piezas móviles y resortes. Además se utilizan instrumentos más complejos como el famoso reformer, implemento dotado de un carro móvil que se desplaza sobre rieles y que debe desplazar el peso del cuerpo contra ciertas resistencias de resortes.
Rehabilitación basada en pilates
A juicio del Dr. Bertossi, para utilizar Pilates como rehabilitación, es necesario que lo hagan profesionales del área, tales como, médicos y kinesiólogos. “Un profesor de Educación física, un bailarín o una instructora de danza, pueden ser muy buenos instructores de Pilates, pero no tienen ni la preparación ni los conocimientos para poder identificar oportunamente una enfermedad y poder orientar adecuadamente las intervenciones necesarias para resolver o rehabilitar esa enfermedad”, señala el especialista.
Según explica, el Pilates como herramienta de rehabilitación se puede utilizar en la mayoría de las patologías músculo esqueléticas, como lumbago, tendinitis, hernias a la columna vertebral, lesiones de hombros, rodillas y caderas y también en algunos problemas de tipo neurológico, como la rehabilitación después de un accidente vascular, por ejemplo. “En general, todo lo que es rehabilitación física por enfermedades que comprometan el sistema locomotor, ya sea de origen muscular, esquelético o neurológico”, asegura Bertossi.
El especialista es enfático en señalar que el Pilates en sí, no es el que ayuda a paliar estos problemas, sino que son los profesionales idóneos que utilizan esta práctica como herramienta con un criterio rehabilitador.
Por eso es que recomienda que las personas que tienen algunos de estos problemas no acudan a un gimnasio para hacer Pilates, ya que en ese lugar el instructor debe hacer clases a muchas personas, sin la posibilidad de supervisar a cada alumno en forma particular.
“Las clases de Pilates que se imparten en un gimnasio no tienen ninguna orientación hacia la rehabilitación. La persona debe estar consciente de esto, y debe acudir a un lugar donde exista la supervisión de un médico, y que el ejercicio rehabilitador sea orientado por un kinesiólogo que es el profesional que se dedica a esta área” enfatiza Bertossi.
Previene, mantiene y recupera la salud
En un establecimiento de salud se debe trabajar con médicos fisiatras y/o traumatólogos, cuya especialidad es la rehabilitación física. Los doctores evalúan al paciente e indican el tipo de terapia que necesita.
En estos tratamientos, Pilates es complementario con otras técnicas como la terapia manual, osteopática y técnicas de fisioterapias, de relajación y masoterapia.
En las clínicas especializadas, los ejercicios deben ser controlados con atención personalizada y cuando se trata de rehabilitación, las sesiones son individuales y asistidas por un kinesiólogo de acuerdo al diagnóstico e indicación médica, y con la implementación de equipos necesarios a cargo de un profesional de Educación Física, el que se preocupa de la post rehabilitación.
“En este tipo de técnica se entrena la conciencia corporal a través de concentración en las sensaciones que provoca la correcta ejecución de movimientos (Conciencia Propioceptiva), y se desarrolla el control de la postura y los movimientos corporales (Control Motor). Con estas terapias se busca la prevención, mantención e incluso la recuperación del estado de salud en personas pertenecientes a grupos de riesgo como embarazadas y adultos mayores, así como en las portadoras de enfermedades no invalidantes de los sistemas músculo-esqueléticos, nervioso, cardiovascular, digestivo, tales como reumáticos, hipertensos y obesos, entre otros. Al final, el paciente adquiere e incorpora al repertorio inconsciente, patrones de movimiento y posturas más eficientes y sanas para las actividades de la vida cotidiana”, asegura el profesional.
